¿ESTÁS PERDIDO?    

Cuando estás perdido en medio de una gran ciudad, agradeces que alguien amable te indique el camino correcto para llegar a tu destino.

A veces, en tu vida, incluso estás tan perdido que ni siquiera sabes a donde quieres ir, simplemente te dejas llevar por los acontecimientos, porque ¿cuál es tu destino?, ¿ser más rico?, ¿ser más estimado por la gente?, ¿ser famoso? ¿tener más cosas?...

Todos estos objetivos materiales que la sociedad te impone como metas naturales, no pueden satisfacerte, siempre te dejan un resquemor interior, un vacío que no sabes cómo llenar, y buscas, y buscas, y buscas, de entre lo que se te ofrece a tu alrededor sin encontrar nada que te dé la paz que anhelas. Así, son cada día más las personas que padecen de ansiedad, estrés, depresión; en fin: hastío por la vida.

Ten presente que sólo encuentran verdadero descanso aquellas almas que ponen su confianza en valores imperecederos que estén a la altura de lo que su alma necesita: el amor de Jesús. Es esto lo que tu alma verdaderamente ansía para verse colmada y no descansará hasta que le des lo que te pide. Sólo El puede calmar tus desasosiegos. Son muchos los que han encontrado en el amor de Jesús a ese fiel consejero que les indique el camino correcto, y les desvele el fin último de su existencia: su destino eterno.

Sin embargo, el camino, no te engañes, no es fácil para el que decide seguirlo. Te puedes perder. Son muchos los influjos negativos, los engaños que intentarán apartarte de tu camino. El mundo te ofrece muchas cosas apetecibles. Los excesivos bienes materiales embotan tus sentidos y tu alma, y te impiden ver, a veces, tu camino. Pero no temas, el amor de Cristo nos prometió su ayuda; toda la que precisemos para al fin triunfar.

           

 

  EL CAMINO PARA TRIUNFAR

  EL CORAZÓN DE JESÚS, MI FIEL CONSEJERO

  PENSAMIENTOS

  LOS APÓSTOLES DEL SAGRADO CORAZÓN